Artículo publicado en «El Desfiladero» de la Marea Verde andaluza, de Jose Luis Guerrero Marín, profesor de electrónica.

Pasaremos por alto el hecho de que estas empresas se van a llevar un buen montón de Big Data sobre potenciales clientes, pero hay que estar muy alejado de la realidad para creer que todo eso es una verdad escrita en piedra.

Que todo siga igual, todo el mundo en su casa y a teletrabajar. Y el alumnado a seguir las clases Online. Usaremos Hangouts, Moodle, Classroom, Zoom, Teams, Slack, y Google Docs. ¿Qué puede salir mal? Todo el mundo tiene ordenador, ¿No? O al menos móvil y WiFi.

“[…] Pasaremos por alto el hecho de que estas empresas se van a llevar un buen montón de Big Data sobre potenciales clientes, pero hay que estar muy alejado de la realidad para creer que todo eso es una verdad escrita en piedra”

Supongamos que todo el profesorado tiene las competencias digitales necesarias que nadie se ha molestado en proporcionar y tiene en su casa conexión a Internet y el equipamiento informático necesario pagado por el bolsillo de cada cual. Tengamos en cuenta ahora que el mayor fundamento de la escuela pública es la igualdad de oportunidades.

Alumnado de zonas rurales, con poca o mala conexión a Internet, con un PC a compartir para tres hermanos o sin él, familias monoparentales donde el único sustento de la casa depende del teletrabajo del progenitor que ocupa el PC y no puede dedicarse a facilitarles las tareas, alumnado de centros donde trabajan con los proyectos tan de moda y que no tienen siquiera un libro de referencia al que agarrarse… Y aún no he llegado al avance de materia y a la evaluación del trabajo, ese que se valora en el día a día.

¿Y cuál es la solución a esto? No hay recetas mágicas. Si no se ha eliminado ya al profesorado y las clases presenciales por los habituales ataques a la escuela pública es porque no se puede sustituir por nada.

“Si no se ha eliminado ya al profesorado y las clases presenciales por los habituales ataques a la escuela pública es porque no se puede sustituir por nada”

Quizá es hora de asumir que el curso ha acabado, que tendremos que evaluar con lo que tenemos hasta ahora y esperar que el curso que viene no venga como este, preparamos para hacer el mejor repaso de nuestras vidas en septiembre y apostar por la educación de calidad de verdad.

“Quizá es hora de asumir que el curso ha acabado, que tendremos que evaluar con lo que tenemos hasta ahora […] y apostar por la educación de calidad de verdad”

Si las ratios bajasen y aumentasen los apoyos en setiembre, estos 3 meses son perfectamente recuperables. Hacen falta menos TIC y más personas. Si nos pudiésemos centrar en la docencia y no en el papeleo y en justificar que no estamos de vacaciones, para enero de 2021 ya no estaríamos hablando de retraso alguno en la formación. Y ahora lo que toca, cuidarse y cuidar.